La inteligencia emocional en el entorno laboral

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El ámbito laboral en que hemos de desenvolvernos es cada vez más interdependiente y global, compuesto de innumerables redes en donde el trabajo depende del manejo de información y el manejo de la información depende a su vez de habilidades de comunicación y de relaciones fluidas entre las personas. (Fernández, Domínguez, Cruz, Abelleira y Amado, 2009)  La inteligencia emocional está íntimamente relacionada con el equilibrio emocional, el cual no sólo afecta a la vida personal, sino que también desempeña un papel fundamental en el ámbito del trabajo. (García, 2020)


Según Tejido (s.f), las normas que gobiernan el mundo laboral están cambiando. En la actualidad, no sólo se nos evalúa por lo más o menos inteligentes que podamos ser, ni por nuestra formación y experiencia, sino también por el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás. Además, vemos que el nuevo entorno en el que se mueven las empresas, caracterizado por la inseguridad y la inestabilidad, demanda nuevas habilidades. Y algunas de las habilidades que, según investigaciones y encuestas, están entre las más demandadas para trabajar en las nuevas condiciones, se señalan: 


· Saber escuchar y comunicarse oralmente (habilidades comunicativas). 

· Adaptabilidad y respuestas creativas ante obstáculos y contratiempos. 

· Dominio personal. 

· Confianza en uno mismo. 

· Motivación para trabajar para la consecución de objetivos. 

· Enorgullecerse de lo alcanzado. 

· Efectividad grupal e interpersonal. 

· Espíritu de colaboración y capacidad para trabajar en equipo. 

· Habilidad para negociar desacuerdos.


Goleman (1998) en Tejido, (s.f) determina que las condiciones intelectuales no son la única garantía de éxito en el ámbito profesional del trabajo, sino tan sólo un factor, que unido a las necesidades emocionales cubiertas del personal como equipo, desarrollará el desempeño y los resultados de todo líder y trabajador motivandolo emocionalmente a ser productivo.


La inteligencia emocional individual y colectiva afecta a la organización de manera positiva y negativa. Las organizaciones en las que sus trabajadores presentan un nivel elevado de inteligencia emocional tienen un mayor compromiso por parte de los empleados. En cambio, las empresas en las que sus trabajadores presentan un nivel bajo de inteligencia emocional tienen un mayor cambio de personal, mayores niveles de síndrome de burnout, baja productividad y, por lo tanto, puede afectar los objetivos y metas de la organización. (García, 2020) El Síndrome Burnout, es un tipo de estrés laboral, un estado de agotamiento físico, emocional o mental. Es una respuesta extrema que tiene repercusiones de índole individual, pero también afectaría a aspectos organizacionales y sociales. Dentro de los síntomas se encuentran: (García, 2020).

· Falta de energía e ilusión para ser consistentemente productivo.

· Ser irritable o impaciente con los compañeros de trabajo o clientes.

· Falta de satisfacción en los logros

· Cambio de hábitos de sueño o apetito por el empleo

· Dolores inexplicables de cabeza, espalda u otros problemas físicos.


Por lo anterior, es importante gozar de un entorno con inteligencia emocional, para protegernos de este tipo de desgaste del día a día laboral. Goleman (2012), plantea que cada vez son más las empresas para las que alentar habilidades para el desarrollo de su capital humano como un componente vital para la filosofía de la gerencia, actualmente no se compite sólo con productos, sino con la eficiente administración del capital humano. Esto también es importante ya que según Amaya (2020), definitivamente las emociones se relacionan con el desempeño físico, entonces esta sintomatología emocional   genera un bajo rendimiento laboral, ausencia, apatía, poca motivación, menos concentración, mayor número de errores, entre otros comportamientos negativos.


Dentro de los beneficios de aplicar una inteligencia emocional en el entorno laboral es que hay mayor productividad. Un estudio llevado a cabo por una empresa de Dallas, concluyó que aquellos con puntuaciones más altas de inteligencia emocional eran hasta un 25% más productivos que aquellos con puntuaciones bajas. Asimismo, en un estudio de la revista Fortune reveló que aquellos comerciales que con un nivel de inteligencia emocional elevado conseguían vender hasta un 50% más que aquellos con un nivel bajo de IE. Por otro lado, otra ventaja es que existe mayor satisfacción de los trabajadores, por lo que genera compromiso y menor rotación. Otros estudios demostraron que los trabajadores con puntuaciones altas en Inteligencia emocional manejan mejor las situaciones difíciles y sufrían menos accidentes de trabajo, así como un mejor servicio de atención al cliente y mejor comunicación organizacional (Tejido, s.f) 


En la siguiente imagen se puede ver un diagrama realizado por Walton (2012) en la sección de su libro de Inteligencia Emocional en la que habla sobre la relación de este concepto con el ambiente de trabajo. Este ejemplifica los aspectos ''visibles'' y ''no visibles'' de una empresa.  Esta figura muestra que siempre será posible que se observe lo externo de la empresa: las estrategias,  resultados, procedimientos, objetivos, estructura etc. Sin embargo, todo esto se relaciona directamente con sus raíces y en todo aquello que no es visible como las actitudes, percepciones, relaciones interpersonales, capacidad de resolución de conflictos lo cual se relacionan con la  inteligencia emocional. Por lo tanto, entre más se cuiden los aspectos no visibles, los aspectos visibles y externos podrán tener mejores resultados.

Cabe mencionar que lidiar con colegas, clientes groseros, problemas inesperados, correos estresantes o decisiones frustrantes es muy común en el entorno laboral.  Todo este tipo de situaciones estresantes producen una ‘’montaña rusa’’ en la manera en la que las personas experimentan esta tensión. Al principio incrementa esta tensión ya que se puede crear un estado de incertidumbre en la mente o estado de alerta, se puede pensar que la solución de estar en control es apagar las emociones; sin embargo, la clave no es apagarlas sino llevarlas a un proceso de inteligencia emocional (Walton, 2012).


Como se puede ver en la imagen, se pasa por un proceso de identificación de las emociones y sus causas, para después poderlas regular y mantener la capacidad de automotivación (definir opciones de solución). Como se puede ver gráficamente, a medida que avanza este proceso la tensión disminuye. Por lo tanto, las relaciones interpersonales y los conflictos en el día a día pueden adquirir más orden y más calma para todos (Walton, 2012). Asimismo, en este proceso que se ve en la gráfica se relaciona con lo que menciona Amaya (2020): la inteligencia emocional regula, pero no elimina la causa de la emoción, lo que ayuda es regular la emoción que ya brotó ante cierta situación.


Es importante considerar que cada entorno laboral es distinto, entonces, si se busca realizar y profundizar más en el tema de la inteligencia emocional, es importante hacer un diagnóstico, ver cuál es la situación y el estado emocional de los empleados y de ahí ver qué temas o áreas de oportunidad existen con el fin de poder diseñar una propuesta más personalizada con un contenido y programa más específico (Amaya, 2020).

Con todo esto se puede concluir sobre la importancia de que, tanto jefes como colaboradores, se den cuenta del papel que juega la inteligencia emocional en su entorno laboral. Ahora, además de los objetivos de la empresa, es esencial invertir en el ambiente y habilidades interpersonales de los trabajadores para generar un mejor clima organizacional con el fin de que sean espacios donde se geste el desarrollo personal  y colectivo con un enfoque positivo.



Referencias:

Carmona, P., Vargas, J., y Rosas, R. (2015). Influencia de la inteligencia emocional en el desempeño laboral. Sapienza Organizacional, 2 (3), 53-68

Fernández, M., Domínguez, M., Cruz, V., Abelleira, M., y Amado, A. (2009) Inteligencia Emocional: Beneficios Educativos de su estimulación y Desarrollo. Recuperado de http://www.educacion.udc.es/grupos/gipdae/documentos/congreso/Xcongreso/pdfs/t9/t9c332.pdf

García, J. (2020). Burnout: Síndrome del quemado: cómo detectarlo y tomar medidas. Recuperado de https://psicologiaymente.com/organizaciones/burnout-sindrome-del-quemado

Goleman, D. (2012) La inteligencia Emocional: por qué es más importante que el coeficiente intelectual. D.F, México: Ediciones B,S.A.

García, J. (2020) Los beneficios de la inteligencia emocional en el trabajo. Recuperado de https://psicologiaymente.com/organizaciones/beneficios-inteligencia-emocional-trabajo

Tejido, M. (s.f) La inteligencia emocional: Marco teórico e investigación. Recuperado de http://www.redem.org/boletin/files/Marta%20Teijido%20%20-%20inteligencia%20emocional.pdf

Walton, D. (2012) Emotional Intelligence. Nueva York: EUA: MJF Books.


Escrito por
Paulina Girard