¿Cómo asegurarte de definir el objetivo correcto?

HomeOKRs

¿Cómo asegurarte de definir el objetivo correcto?

Cuando se implementan correctamente, los objetivos pueden alinear a todos en tu organización, desde los más altos ejecutivos hasta los colaboradores individuales.

Pero, ¿cómo te aseguras de estar definiendo el objetivo correcto?

Aquí es donde entran en juego las metas y los resultados clave (OKRs)

Se trata de un sistema de fijación de metas que te ayuda a garantizar que la empresa dedique todos sus esfuerzos a los problemas más importantes en toda la organización. 

Piensa en fijar OKRs como una manera de conectar a la empresa, los equipos y los objetivos personales, garantizando que todos los colaboradores trabajen juntos en una única dirección.

Los precursores fueron el inversionista John Doerr y su mentor Andy Grove.

Es un sistema muy conocido. Intel y Google lo adoptaron de inmediato, y ahora lo usan otras empresas como Amazon, Dell, Facebook, Microsoft y Netflix, entre muchas otras.

Utiliza OKRs como los grandes.

Podemos decir que ayuda a las empresas a mantener su sentido de propósito, alinear a sus equipos de manera eficaz y crecer mejor.

Pero ¿cómo funciona? Se comienza por las metas.

Las metas definen el resultado cualitativo de tu objetivo.

Según John Doerr: “las metas son, por definición, significativas, concretas, orientadas a la acción y, en lo posible, aspiracionales. Cuando se diseñan e implementan correctamente, son la solución perfecta al pensamiento difuso y la ejecución confusa”.

Las metas responden a las preguntas: ¿a dónde quieres llegar? y ¿qué quieres lograr? Representan tu destino. Por lo general, puedes usar el propósito de tu empresa como una forma de inspirar metas significativas, sin la desventaja de que se conviertan en no más que una serie de listas de tareas pendientes.

Luego, están los resultados clave. Estos se basan en cómo analizas y monitorizas tu manera de alcanzar una meta.

Según John Doerr, “los resultados clave efectivos son específicos y de tiempo limitado; ambiciosos, pero realistas. Y lo más importante, es que se pueden medir y verificar.”

Se trata de encontrar de una a tres maneras de explorar cómo lograrás tu meta. Los resultados clave son numéricos y se miden de manera cuantitativa para determinar si tus iniciativas fueron eficaces o no.

Define tus OKRs.

Analicemos un ejemplo. Imaginemos que estás tratando de mejorar la satisfacción de los clientes de tu empresa. Podrías definir un OKR así:

Meta: Mejorar la satisfacción de los clientes

Resultado clave 1: Aumentar la retención de clientes del 70% al 85% para 2022

Resultado clave 2: Lograr un Net Promoter Score de 15 puntos de los clientes de nuestra empresa en el Q4. 

La meta hace referencia a un objetivo aspiracional: crear una experiencia de cliente excepcional. Mientras que los resultados clave se pueden medir para comprobar si esos resultados se lograron o no.

¿Notaste alguna otra diferencia?

Mientras que las metas pueden ser a largo plazo, los resultados clave suelen ocurrir en un periodo específico.

Si bien deberías establecer resultados clave que abarquen aproximadamente un trimestre, por decir algo, esto también dependerá de las necesidades exclusivas de tu empresa.

Califica tus resultados.

Ahora hablemos sobre cómo calificar. Los resultados clave pueden calificarse usando dos métodos diferentes: 

  • Resultados numéricos
  • Resultados binarios

El primer método se usa para calcular el porcentaje completado de una actividad en una escala del 0 al 1.0.

Por ejemplo, supongamos que tu meta es maximizar los esfuerzos de ventas en todas las regiones. Tu resultado clave, por lo tanto, es conseguir 100 clientes nuevos en los próximos 3 meses. Si tu equipo logra ganar 70 clientes nuevos, podemos decir que obtuviste un 0.7 o el 70% de tu objetivo.

Recuerda que los OKRs deben ser ambiciosos, por lo que normalmente, deberías intentar lograr de un 0.6 a un 0.7 (o entre el 60 y el 70%) de tu objetivo.

Si siempre alcanzas el 100% de todos los objetivos que defines, eso significa que quizás podrías establecer y lograr metas más ambiciosas.

Por otro lado, están los resultados binarios que se califican con 1 o 0. Es decir, o cumples con los requisitos de los resultados clave o no.

Por ejemplo, imaginemos que tu meta es aumentar el reconocimiento de marca como minorista. Tu resultado clave es abrir otra oficina durante el próximo trimestre. Si al final de ese periodo lograste abrir la oficina, debes marcar tu OKR con un sí o un 1. Si al final de ese periodo no lograste abrir la oficina, debes marcar tu OKR con un no o un 0.

Al usar tus datos para calificar tus OKRs, obtienes informes de progreso en tiempo real sobre tus iniciativas. Esto puede ayudarte a entender si vas por buen camino o si necesitas adoptar tácticas diferentes para lograr lo que te propusiste.

Puedes alinear los OKR perfectamente con la estrategia, la misión o la visión de tu empresa para crear una referencia que todos puedan usar como guía

Let’s do it!

Escrito por
Valeria Acosta